Los colorantes alimentarios artificiales No van mas. ¿Que les sigue?

Resumido de varias fuentes y especiamente del de Suzanne Bearne (Technology Reporter ) para el BBC News del 24 de Julio de 2025

Las microalgas, diminutos organismos acuáticos responsables de generar la mitad del oxígeno del planeta y esenciales en la cadena alimentaria, están atrayendo la atención de la industria alimentaria por su potencial como fuente de colorantes naturales. La empresa francesa Fermentalg https://www.fermentalg.com/ ha explorado el mundo en busca de especies útiles y halló en Galdieria sulphuraria una microalga capaz de producir un pigmento azul comestible, el azul Galdieria.
Cultivada en condiciones específicas para estimular la producción del pigmento, esta microalga ofrece una alternativa natural a los colorantes sintéticos. El azul Galdieria fue aprobado por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.) en mayo de este año, junto con otros pigmentos naturales como el azul Gardenia y el extracto de flor de guisante mariposa. Se espera que los primeros productos que lo incorporen estén disponibles en el mercado a comienzos del próximo año.

Esta aprobación ocurre en un contexto de fuerte cambio regulatorio. En enero, la FDA prohibió el uso del colorante rojo n.º 3 y planea eliminar gradualmente otros colorantes derivados del petróleo, como el amarillo 5 y 6, antes de fines de 2026. Estas medidas responden a crecientes preocupaciones sobre la seguridad de estos aditivos, especialmente en niños, y a la presión de consumidores y legisladores por promover opciones más saludables.
El Reino Unido y la Unión Europea ya han avanzado en este camino desde hace dos décadas, con mayores restricciones y exigencias de etiquetado para productos que contienen colorantes artificiales. En este nuevo escenario, empresas como Fermentalg y Sensient Technologies están ganando protagonismo. Sensient, con sede en EE. UU., produce colorantes naturales a partir de cultivos seleccionados por su contenido pigmentario, como zanahorias y papas moradas. Estos vegetales se lavan, se exprimen y su color se extrae con agua u otros disolventes. Luego, el concentrado se estabiliza y se ajusta para lograr el tono específico requerido por cada cliente.

Sin embargo, igualar la intensidad y estabilidad de los colorantes sintéticos sigue siendo un gran desafío. Según Paul Manning, CEO de Sensient, hay casos donde los colores naturales más apagados afectan la percepción del sabor y la aceptación del producto en el mercado. Aun así, la compañía trabaja para lograr resultados consistentes y estables. Fermentalg, por su parte, descubrió que incluso pequeños cambios en el cultivo o procesamiento de las algas pueden alterar la estabilidad del color final. En cuanto a los costos, ambos fabricantes reconocen que los pigmentos naturales son más caros. No obstante, al usarse en cantidades muy pequeñas, su impacto sobre el precio final del producto es bajo. Como resume Hywel Griffiths, director científico de Fermentalg, “un poco de color puede marcar una gran diferencia”.

El avance hacia colorantes más naturales, saludables y sostenibles está acelerándose. El impulso normativo, las preferencias del consumidor y el progreso tecnológico están dando forma a una nueva generación de aditivos alimentarios. Empresas que combinan innovación científica con fuentes naturales, como las microalgas o vegetales, están bien posicionadas para liderar esta transformación global.

Ver nota completa en https://www.bbc.com/news/articles/c4g83dpeendo

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