ROSARIO Y SU ECOSISTEMA DE INNOVACIÓN: una alianza publico-privada que maduro en resultados
GRUPO POLO TECNOLOGICO DE ROSARIO (GPTR ): Innovación regional con ADN público-privado
Por Eduardo Cassullo

Hace veinticinco años, un pequeño grupo de empresas rosarinas tomó una decisión que, con el tiempo, se revelaría fundacional: impulsar un modelo de articulación público-privada que trascendiera lo declarativo y se plasmara en una verdadera estructura de gobernanza compartida. Lo que comenzó con apenas unas pocas compañías pioneras, hoy reúne a más de 125 organizaciones entre empresas, instituciones académicas y organismos públicos, consolidando uno de los polos tecnológicos más robustos y sostenibles de la Argentina. El Parque Tecnológico de Rosario (PTR) se gestó sobre un esquema institucional singular para la época: desde sus inicios, participaron de manera simultánea la Provincia de Santa Fe, la Municipalidad de Rosario, la Universidad Nacional de Rosario y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Esta configuración —donde el Estado, la academia y el sector privado se sientan a la misma mesa con iguales derechos y responsabilidades— no solo permitió diseñar políticas consensuadas, sino que generó un activo intangible de enorme valor: confianza mutua y visión compartida de futuro.

¿Fue la articulación público-privada la causa del desarrollo regional o su consecuencia? Probablemente ambas. La convivencia, durante años, de empresas biotecnológicas, emprendimientos de software, universidades e institutos de investigación, instalada en un mismo perímetro físico y con objetivos convergentes, creó algo más que infraestructura: creó comunidad. Y una comunidad que aprende, colabora y comparte conocimiento, multiplica su capacidad de atraer nuevos actores. Hoy, el PTR se despliega en tres edificios operativos que albergan unas 40 empresas de base tecnológica, con rubros que van desde la biotecnología hasta el desarrollo de soluciones digitales. A ello se suman espacios de coworking, auditorios y —en plena construcción— un nuevo nodo dedicado exclusivamente a biotecnología, que promete convertirse en un motor de tracción para startups emergentes.

Sus objetivos fundacionales se mantienen vigentes y fortalecidos: Impulsar la educación tecnológica desde los niveles iniciales hasta la formación superior. Fomentar la vinculación entre el sistema científico y el sector productivo. Promover la calidad en procesos y productos dentro de las Empresas de Base Tecnológica (EBTs). Lejos de limitarse a proveer infraestructura, el PTR opera hoy como una Unidad de Vinculación Tecnológica (UVT), identificando oportunidades a través de su Observatorio y articulando proyectos conjuntos entre los distintos actores del ecosistema. En simultáneo, avanza en una estrategia de internacionalización, participando activamente en misiones al exterior junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y proyectando la creación de una red de nodos de vinculación replicables en otras regiones. En tiempos donde la sostenibilidad de los modelos de cooperación público-privada se pone en debate, el PTR ofrece un contraargumento contundente: cuando hay gobernanza clara, metas compartidas y resultados tangibles, la articulación no solo es posible, sino imprescindible.
La fotografía actual del PTR ya es relevante. Pero la proyectada hacia 2030 es aún más ambiciosa: un nodo biotecnológico plenamente operativo, un entramado de startups en crecimiento y un efecto de tracción capaz de sembrar —en Rosario y más allá— las semillas de un nuevo desarrollo basado en conocimiento e innovación.
Lo ven en la siguiente entrevista de https://novotecnologia.net/innovacion-en-accion/

