Google está construyendo una barrera de inteligencia artificial alrededor de la internet que alguna vez impulsó

La incorporación de respuestas generadas por IA permite resolver consultas sin abandonar Google. Para los usuarios puede significar mayor rapidez y comodidad; para medios, empresas, universidades y otros sitios, supone una disminución de visitas que amenaza el modelo económico de la web abierta.

Síntesis del artículo de Kate Conger, publicado por The New York Times el 20 de julio de 2026. https://www.nytimes.com/by/kate-conger.

Durante más de dos décadas, Google funcionó como la principal puerta de entrada a internet. Su buscador respondía cada consulta ofreciendo una lista de enlaces que conducían hacia medios de comunicación, empresas, universidades, comercios y millones de páginas independientes. Ese mecanismo no solo convirtió a Google en una de las compañías más poderosas del mundo: también sostuvo buena parte del crecimiento de la denominada “web abierta”.
La incorporación de inteligencia artificial está modificando ese equilibrio. Con AI Mode, Google reemplaza los tradicionales listados de enlaces por respuestas conversacionales elaboradas por Gemini. Los usuarios también pueden incorporar imágenes y videos a sus consultas o asignar a agentes de IA la tarea de buscar información. El resultado es una experiencia más completa dentro del propio ecosistema de la compañía, pero que reduce la necesidad de visitar los sitios de donde provienen los contenidos.

Los primeros indicadores muestran la magnitud del cambio. Las consultas realizadas mediante IA son hasta tres veces más extensas que las búsquedas tradicionales y los usuarios permanecen más tiempo dentro de Google. Una investigación de Growth Memo https://www.growth-memo.com/p/the-first-ever-ux-study-of-googles?utm_source=chatgpt.com , basada en el seguimiento de usuarios durante diferentes tareas de búsqueda, examinó cómo las respuestas generadas por IA modifican la interacción con los resultados y reducen la salida hacia otras páginas. Para los medios, empresas y organizaciones que dependían del buscador como canal de acceso a sus públicos, el impacto ya es significativo. Menos clics implican menor visibilidad, menos lectores o clientes y, en muchos casos, menores ingresos publicitarios. Nilay Patel, director de The Verge, define este escenario como “Google Zero”: el momento en que el tráfico derivado desde Google se acerca prácticamente a cero.La discusión excede a una empresa o sector. Tim Berners-Lee imaginó la World Wide Web como una red abierta, descentralizada y sin fronteras, en la que cualquier persona pudiera crear un sitio y vincularse libremente con otros. Esa concepción fue debilitándose con la aparición de los “jardines cerrados” construidos por las grandes plataformas tecnológicas. La inteligencia artificial podría acelerar ahora esa tendencia, al concentrar tanto la búsqueda como la respuesta dentro de un mismo entorno.

Google rechaza que sus herramientas estén poniendo en peligro a la web. En una publicación firmada por Liz Reid,(https://blog.google/products-and-platforms/products/search/ai-search-driving-more-queries-higher-quality-clicks/?utm_source=chatgpt.com) , la compañía sostiene que el volumen total de clics orgánicos enviados hacia otros sitios se mantuvo relativamente estable y que incluso mejoró la calidad de esas visitas. También desarrolló la función “Fuentes preferidas” https://developers.google.com/search/docs/appearance/preferred-sources?utm_source=chatgpt.com , que permite destacar los contenidos de los medios elegidos por cada usuario. Sin embargo, otros datos refuerzan las preocupaciones. Un informe de Cloudflare (https://blog.cloudflare.com/agentic-internet-bot-report/?utm_source=chatgpt.com ) señala que más de la mitad del tráfico de internet ya no es generado por seres humanos. Algunas de las categorías más rastreadas por sistemas automatizados —entre ellas medios, finanzas, comercio y tecnología— registraron caídas de hasta el 40% en sus visitas humanas en menos de un año. La Fundación Wikimedia (https://diff.wikimedia.org/2025/10/17/new-user-trends-on-wikipedia/?utm_source=chatgpt.com ) también detectó una reducción del 8% en las visitas humanas a Wikipedia, mientras aumentaba la actividad de bots que extraen información para buscadores y sistemas de inteligencia artificial. La enciclopedia continúa siendo utilizada como fuente, pero los usuarios ya no necesariamente ingresan a ella.

Las consecuencias llegaron al terreno regulatorio. La Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido ( https://www.gov.uk/government/news/cma-secures-fairer-deal-for-publishers-and-improves-google-search-services-in-uk?utm_source=chatgpt.com ) exigió que Google identifique claramente las fuentes utilizadas en sus respuestas de IA y permita que los responsables de los sitios excluyan sus contenidos de estas funciones.
El desafío consiste en encontrar un nuevo equilibrio:
aprovechar la capacidad de la IA para ofrecer respuestas más rápidas y útiles sin debilitar el ecosistema que produce la información utilizada para elaborarlas. Si los sitios pierden audiencia, ingresos e incentivos para generar contenidos, la propia inteligencia artificial podría terminar deteriorando la fuente de conocimiento de la que depende.

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