Switching off: Suecia afirma que la vuelta a la educación básica funciona en papel

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Reconocimiento : este articulo llego a NT gracias sl Dr Claudio Freijedo Prof de la Maetria en Gestion de la innovacion ENAP FCE UBA

Resumido del original de The Guardian (UK) en https://www.theguardian.com/world/2023/sep/11/sweden-says-back-to-basics-schooling-works-on-paper

El sistema educativo de Suecia atraviesa una etapa de revisión respecto del papel de la tecnología digital en las aulas. Impulsado por la ministra de Educación, Lotta Edholm, el gobierno promueve un retorno parcial a métodos pedagógicos más tradicionales, con mayor presencia de libros impresos, lectura silenciosa y escritura a mano, y un uso más limitado de tabletas y herramientas digitales en la enseñanza escolar.
La iniciativa surge en un contexto de debate entre responsables políticos, docentes y especialistas acerca de los efectos del modelo altamente digitalizado adoptado en la última década, que incluyó la introducción temprana de dispositivos electrónicos incluso en la educación inicial.
Edholm, quien asumió el cargo hace menos de un año dentro de un gobierno de coalición de centroderecha, ha sido una de las principales críticas de ese enfoque.
Según la ministra, los estudiantes suecos necesitan reforzar el uso de libros de texto físicos como base del aprendizaje. En esa línea, el gobierno anunció su intención de revertir la decisión de la Agencia Nacional de Educación que había establecido el uso obligatorio de herramientas digitales en los jardines de infantes, y evalúa incluso eliminar el aprendizaje digital para niños menores de seis años.

El debate se intensificó tras la publicación de diversos indicadores educativos. Aunque Suecia continúa registrando niveles de lectura superiores al promedio europeo, el Estudio Internacional de Progreso en la Competencia Lectora (PIRLS) evidenció un retroceso en los resultados de los estudiantes de cuarto grado entre 2016 y 2021. En ese período, el puntaje promedio descendió de 555 a 544 puntos, aunque el país aún se mantiene entre los de mejor desempeño global.

Si bien algunos déficits de aprendizaje pueden explicarse por factores como la pandemia de COVID-19 o el aumento del número de estudiantes inmigrantes que no tienen el sueco como lengua materna, diversos especialistas señalan que el uso excesivo de pantallas durante las clases podría afectar el desarrollo de habilidades básicas.

En este contexto, el Karolinska Institute, uno de los centros de investigación médica más prestigiosos de Europa, formuló una advertencia particularmente significativa respecto de la estrategia de digitalización educativa. En un documento difundido en agosto, la institución señaló:

“We believe the focus should return to acquiring knowledge through printed textbooks and teacher expertise, rather than acquiring knowledge primarily from freely available digital sources that have not been vetted for accuracy.”

La declaración refuerza la idea de que la adquisición de conocimientos debe apoyarse principalmente en materiales pedagógicos validados —como los libros de texto— y en la experiencia del docente, en lugar de depender de contenidos digitales de libre acceso cuya calidad o exactitud no siempre está verificada.

Las preocupaciones sobre el uso de tecnología en educación también han sido señaladas a nivel internacional. En un informe reciente, la UNESCO instó a los países a utilizar la tecnología de manera equilibrada: acelerar la conectividad en las escuelas, pero evitando que las herramientas digitales sustituyan la enseñanza presencial dirigida por los docentes.

En la práctica, muchos educadores ya aplican enfoques híbridos. En la escuela primaria Djurgardsskolan de Estocolmo, por ejemplo, la docente Catarina Branelius utiliza tabletas en algunas actividades de matemáticas, pero mantiene la escritura manual como práctica central para los alumnos más jóvenes, señalando que los niños necesitan tiempo y ejercicio para desarrollar esa habilidad antes de pasar al uso intensivo de dispositivos digitales.

Mientras Suecia revisa su modelo, otros países siguen estrategias distintas. Polonia ha lanzado un programa para entregar computadoras portátiles financiadas por el Estado a todos los estudiantes a partir del cuarto grado, mientras que en Estados Unidos la pandemia impulsó la distribución masiva de dispositivos en las escuelas públicas, aunque persisten brechas de conectividad que obligan a mantener el uso combinado de materiales impresos y digitales.

Como parte de su nueva política educativa, el gobierno sueco anunció una inversión de 685 millones de coronas suecas para la compra de libros escolares, a la que se sumarán 500 millones de coronas anuales en 2024 y 2025 para acelerar el retorno de los textos impresos a las aulas.

No obstante, algunos especialistas advierten que el debate no debe simplificarse. Para el profesor de educación Neil Selwyn, de la Universidad de Monash, la tecnología no es por sí misma la causa del problema ni la solución definitiva: el aprendizaje responde a una red compleja de factores pedagógicos, institucionales y sociales, en la que las herramientas digitales constituyen solo uno de los componentes.

Ver nota publicada en https://www.theguardian.com/world/2023/sep/11/sweden-says-back-to-basics-schooling-works-on-paper

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